Observadores internacionales en las elecciones presidenciales rusas de 2018

Enrique Refoyo

 

El domingo 18 de marzo de 2018, se celebraron las elecciones presidenciales en Rusia, y dos representantes del Instituto José de Ribas tuvimos la gran e histórica oportunidad de ejercer como observadores internacionales en estas elecciones. Además, no estuvimos en cualquier región de Rusia, sino en la misma península de Crimea, y para ser más concretos en la famosa e histórica ciudad de Sebastopol, en la cual pasamos varios días para conocer también la ciudad y sus gentes.

Durante la mañana electoral, pudimos observar en qué consiste y cómo se desarrollaban las elecciones presidenciales rusas en el colegio electoral número 37 de la ciudad de Sebastopol. Comenzamos por preguntar el modo de realizar la votación, y todos los ciudadanos censados en ese colegio electoral deben llevar su pasaporte como identificativo para encontrarse en el censo. Tras lo cual son registrados y tachados del censo para recibir su papeleta. En la papeleta aparecen –por orden alfabético– el nombre y descripción de cada candidato, y en la columna derecha, están las casillas en blanco para que cada votante señale el voto al candidato de su preferencia. Para garantizar el secreto del voto, hay cabinas cerradas con cortinas donde cada votante puede señalar a su candidato votado. A continuación solo queda introducir la papeleta en las urnas, que solo serán abiertas para proceder al recuento una vez se termine la jornada electoral.

Como detalle importante, pedimos unas papeletas para llevarnos de vuelta a España, y la respuesta fue que no se puede dar una papeleta a quien no esté censado y registrado, ya que hay igual número de papeletas que ciudadanos censados en el colegio electoral. Así se evita que nadie pueda introducir más de un voto en las urnas, y también, según nos informaron, se recuentan al final los votos no empleados que sumados a los votos emitidos conforman el total de censados en el colegio electoral.

También es importante destacar el ambiente festivo que se percibía en el área del colegio electoral, donde había un espectáculo infantil a la puerta del colegio. Así como la gran cantidad de marineros de la flota rusa que iban a votar a este colegio y que igual que cualquier otro ciudadano, debía hacer cola, mostrar sus documentos, y en definitiva, hacer el mismo procedimiento que cualquier otro ciudadano para emitir su voto.

En resumen, hemos tenido una oportunidad histórica para estar presentes en una ciudad histórica de Rusia como es Sebastopol, su más famoso puerto civil y militar del sur. Aquí en Sebastopol y en toda Crimea el presidente Putin se jugaba toda la legitimidad futura por su mandato anterior (2012-2018), puesto que si en Crimea Putin no obtenía una mayoría similar al referéndum de 2014 por el cual, la península del Mar Negro retornó a Rusia, entonces se vería muy dañado en su legitimidad por todos los ataques diplomáticos, políticos y económicos contra Rusia desde países occidentales como EEUU, Canadá y países de la Unión Europea. El resultado obtenido por Vladimir Putin en Crimea superó el 90% de los votos emitidos, mientras que en toda Rusia obtuvo más del 75% de los votos emitidos.

Las noticias en la Unión Europea fueron la crítica absoluta a Vladimir Putin y acusaciones de todo tipo contra su persona como Presidente de la Federación de Rusia. No obstante, el ambiente general de Sebastopol en aquellos días fue apoyo general al candidato presidencial Vladimir Putin, pero no solo porque comparten sus raíces rusas, sino también gracias a las nefastas políticas de los EEUU y países de la Unión Europea, que fomentaron el ascenso de radicales anti-rusos para hacerse con el poder en Ucrania, y ello motivó que los crimeanos huyeran hacia Rusia en busca de refugio frente a un gobierno golpista que les prohibió ser rusos, incluso llamaban a la violencia contra ellos. Con todo esto se puede entender que Putin haya obtenido nuevamente un resultado tan amplio, ya que sabe encarnar los valores que los rusos esperan ver y sentir de su máximo dirigente.