El Instituto José de Ribas en el International Summer Tour de Túnez 2018

Entre el 10 y el 17 de septiembre se celebró un importante evento internacional que congregó a 54 jóvenes de 25 nacionalidades en Túnez. El International Summer Tour in Tunisia fue organizado por el Consejo de la Juventud de Túnez para congregar en este país norteafricano a jóvenes de diferentes países, y así abrir un foro en que abordar diferentes temas de viva actualidad como el desarrollo socio-económico, la educación y la paz. Además, pudimos visitar cuatro regiones tunecinas desde la capital, Túnez, al norte, hasta la isla de Djerba al sur pasando por El Djem y Tataoune.

Durante aquellos días los participantes en este evento internacional pudimos conocer la maravillosa diversidad que se puede encontrar en Túnez, pero también las numerosas similitudes que nos unen a través del Mediterráneo, como el aprecio por el aceite de oliva, solo comparable a España. También podemos encontrar otros rasgos comunes en la gastronomía, en el aprecio por pasar tiempo con familia y amigos en el hogar o en espacios públicos, incluso también la cultura de cafeterías.

Túnez es un país donde podemos descubrir el paso de diferentes culturas y religiones, desde los antiguos cartagineses y romanos, hasta la actualidad en que el país es mayoritariamente musulmán pero también hay minorías plenamente integradas de cristianos y judíos. De hecho, en el centro de la capital podemos encontrar una majestuosa Catedral Católica abierta a los visitantes y con actividad religiosa, y a no mucha distancia incluso una Iglesia Ortodoxa Rusa. También en el sur del país se pueden encontrar sinagogas y mezquitas sin que  haya ningún conflicto religioso. En la arquitectura popular predominan los colores blanco y azul, que podemos encontrar en otros países mediterráneos como España y Grecia.

Túnez es un país que sabe apreciar su extensa historia, que sabe valorar su propia diversidad; y en este mundo de globalización y falsas memorias es enormemente grato conocer un país que se enorgullece y protege su cultura, que cultivan su legado histórico. Además, los tunecinos son un pueblo muy orgulloso de sus tradiciones y muy interesados por conocer las tradiciones de otros países, como fue el caso de todos los participantes en este gran evento. El aprecio de los tunecinos por los orígenes de los distintos participantes fue realmente emotivo.

En definitiva, España contó en Túnez con un representante del Instituto José de Ribas para llevar la voz desde nuestro país a la orilla sur del Mediterráneo. Y tras este viaje solo podemos transmitir nuestro más sincero aprecio por este pequeño gran país, un vecino a escasas dos horas en avión desde España, con nuestras diferencias, pero también con nuestras similitudes y con nuestras comunes aspiraciones por hacer del Mediterráneo un espacio común de paz, historia y cultura, así como desarrollo y prosperidad.