15 más 15 igual a 30

José Ignacio Vega, reflexiona sobre la situación actual de expolio político al patrimonio, sin eficiencia y sin políticas de conservación ni promoción, porque…¿ Es posible fusionar la conservación y la comunicación turística?Llevamos ya camino de 7 años de crisis en España, que se ha llevado por delante no solo a empresas y a millones de empleos privados y públicos, sino tambien hasta vidas humanas, sin olvidarnos de los centenares de ilusiones rotas que habrán aparecido. En ese contexto de crisis económica y de falta de soluciones, pareciera que España no tuviera alternativas, pues de hecho, la conversación o acaso la opinión generalizada es que España no tiene industria, no tiene revalorizado su patrimonio interno y depende mucho de….., ¿ de que?. Eso digo yo. ¿ De que? Llevamos ya más de 3 años seguidos elevando datos de llegadas internacionales en turistas, y provocando que el Turismo al menos en términos globales, ascienda en generación de impuestos directos e indirectos, ingresos y mantenga ( débilmente) el empleo esquilmado. Pero la reacción a esto es una desidia absoluta por parte de las administraciones ( justificada en parte por el Kaos administrativo de competencias) y por lo tanto un desorden que no consigue ( como lo haría cualquier país europeo) optimizar aún más esta conyuntura.

15 PARQUES NACIONALES

España dispone de un total de 15 parques nacionales que sitúan nuestro país, entre los más importantes de Europa, y no solo por el número. La diversidad de nuestros ecosistemas, y, por lo tanto de los modos de vida desarrollados en torno a ellos, sitúa a España en la 2ª potencia mundial en biodiversidad solo superada por EEUU. La distribución de los parques nacionales en España es uniforme y permite una estrategia global del turismo de interior, que permitiría con mucho el empleo directo cualificado y profesionalizado, especialmente de jóvenes y mujeres. Pero para ello, es necesario una verdera política turística, que permita quitar los miedos de antaño al ” apestado del turismo” y ponga el ” cascabel al gato” de la conservación moderna, autosuficiente, proactiva, rentable y sostenible.

ANTITURISMO Y CUTRETURISMO

Sin embargo estamos ante una realidad tremendamente irresponsable que tiende a unos resultados relativos en cuanto a estos éxitos. Picos de Europa empieza a remontar débilmente tras unos años de crisis turística, así como sus reservas de la biosfera. Otros espacios naturales son poco conocidos y sus políticas son baratas, permiten la relativa masificación y el turismo barato, cutre y expoliador que no valora por encima de todo el patrimonio que visita y que poco a poco va debilitando la rentabilidad turística de las empresas locales. Y para remate nos encontramos con un ANTITURISMO, como el planificado con alevosía y premeditación para el Parque Nacional de Cabañeros, donde tras la inactividad turistica de 29 años, se ha llegado a la conclusión de que la actividad cinegética será su salvación socioeconómica.

MÁS ANTITURISMO

Se da la circustancia de que en España tenemos nada más y nada menos que 4 parques nacionales que a su vez son patrimonio de la humanidad, y que de esa forma, están avalados por la UNESCO. Esos espacios naturales que deberían tener una especial mención y sinergia con las ciudades patrimonio de la humanidad, como receptores de turismo extranjero e interno y catalizadores de turistas de interés patrimonial. Pero no se hace. Es más, no se hace nada.

http://www.youtube.com/watch?v=RTmwnFHjXKY

15 CIUDADES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

El caso de las ciudades patrimonio de la humanidad de España es impresionante. La gran mayoría de ellas están en el interior español, y aunque el patrimonio cultural es todavía el principal recurso por el que se visitan muchos destinos de interior, no se está aprovechando al máximo este potencial patrimonial. España tiene así, en sus 15 ciudades, una diversidad artística, arquitectónica, etnográfica e intangible de una diversidad incomparable. Esas ciudades patrimonio de la humanidad, a menudo, se nos olvida que son espacios protegidos y que por ello, pueden y deben, recoger en sus estrategias el ecoturismo.

http://www.youtube.com/watch?v=jUG5IsXb5pQ&width=250&height=250

En las ciudades patrimonio de la humanidad, se dan las mismas circustancias que en los parques nacionales, que lejos de ser un problema, se convierten en una oportunidad apasionante:

  1. Son protegidas por poseer un patrimonio frágil e inmitable que debe ser conservado.
  2. Esa misma razón las hacen únicas en todo el mundo.
  3. En torno a ellas se dan unas políticas diferentes que deben ser proactivas y no pasivas; nunca proteccionistas que estrangulen el desarrollo socioeconómico.
  4. Desarrollo socieconómico y conservación pueden mejorar  paralelamente ocurriendo todo lo contrario si ese crecimiento no es homogéneo.

15 + 15 = 30

15 parques nacionales y 15 ciudades patrimonio de la humanidad. Todo ese patrimonio repartido a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. Siendo un problema catastral para el estado y trasmitiendo esa sensación de problema a la sociedad española que poco a poco, se desvincula por completo de su legado, de su herencia, provocando episodios todos los días como el del caso del meteorito en cabañeros y ahora el de su caza; el de la matanza terrible de lobos y la ignorancia producida por las demandas de ganaderos que ven esquilmada su economía y tienen que encontrar a un culpable; el intento fallido de ventas de montes en Castilla – La Mancha, etc, etc. No podemos, no debemos por más tiempo ignorar el futuro que pertenece a todos los españoles, ya que nuestro patrimonio, nuestra identidad, la natural y la cultural, ambas las mismas, pertenecen por concepto y por definición en la Constitución a todos los españoles. La magial del turismo debe aportar conocimiento y ciencia para poder crear empleo, riqueza y prosperidad al mismo tiempo que se gestionan productos y destinos con una filosofía conservacionista, y, nunca más, proteccionista que nos ha traído hasta la situación actual de expolio político. El número 30 debería ser un símbolo para poder crear ese empleo tan necesitado, que colabora en la conservación de los recursos, crea tendencias sociales relacionadas con nuestro patimonio y sienta las bases de lo que debe ser un futuro diferente del que nos están diseñando.